domingo, 20 de abril de 2025

LA VIRTUD DE SENTIR (LA IA)

Muchas veces somos esclavos de lo que sentimos y de cómo lo sentimos, pero eso es una gran virtud; me explico, la virtud es que sentimos. Sentir es aquello que nos hace humanos, es la esencia misma de nuestra existencia. Nuestras emociones nos permiten conectar con otras personas, experimentar alegría y tristeza, y crecer a través de nuestras experiencias.



Hace poco leí en redes sociales una reflexión que me parece bastante profunda. Jorge Corrales en “X” (@Yosoycorra) plantea que la inteligencia artificial, tan de moda últimamente, contesta preguntas basándose en el conocimiento adquirido de una base de datos que un ser humano ha introducido. La máquina ofrece una respuesta «programada» o «aprendida», pero realmente no sabe lo que está contestando, no tiene conciencia de lo que está haciendo o diciendo.

De este modo, Corrales se pregunta si es ético que mediante esta máquina se pueda influir en un debate público sobre política o sobre cualquier otro tema profundo. Cuestiona la capacidad de la inteligencia artificial para dar respuestas, ya que, aunque puede proporcionar información precisa, carece de la comprensión y la conciencia que caracterizan a los seres humanos.

La capacidad de sentir y de ser conscientes de nuestras emociones es lo que nos permite establecer conexiones verdaderamente significativas. Las emociones, tanto positivas como negativas, nos ayudan a navegar por la vida y a entender nuestro lugar en el mundo. Sin ellas, nuestras interacciones serían superficiales y carentes de profundidad.

El debate sobre la ética en la inteligencia artificial es cada vez más relevante. A medida que las máquinas se integran en más aspectos de nuestras vidas, es crucial considerar las implicaciones de permitir que una entidad sin conciencia influya en decisiones importantes. La inteligencia artificial puede ser una herramienta poderosa, pero debe ser utilizada con responsabilidad y siempre bajo la supervisión humana.


La conciencia humana es lo que nos permite reflexionar sobre nuestras acciones y sus consecuencias. Es la brújula moral que guía nuestras decisiones. Las máquinas, por más avanzadas que sean, no poseen esta capacidad de introspección y, por lo tanto, no pueden sustituir el juicio humano en cuestiones éticas.

En conclusión, aunque a veces nos sintamos esclavos de nuestras emociones, estas son una virtud que nos define como seres humanos. La capacidad de sentir nos permite una conexión genuina con el mundo y nos dota de la conciencia necesaria para navegar por los desafíos de la vida. La inteligencia artificial, por otro lado, aunque útil, debe ser manejada con cuidado y siempre con la supervisión de la conciencia humana.




CONOCIENDO DETALLES DE MI NUEVA NOVELA "EL BARRENDERO"

Hoy voy a adelantar algunos de los personajes de mi nueva novela, ya queda menos para que llegue a las librerías...

Álvaro Resol (protagonista). Perdió a sus padres con diecisiete años y se quedó solo en la vida. Empezó a trabajar como barrendero y su vida ha transcurrido asumiendo su soledad. Es un hombre muy inteligente y, a veces, apasionado, que siempre da lo mejor de sí mismo a los demás. Intenta rehacer su vida con la jubilación, uniendo su vida a la que será la coprotagonista de la novela, Soledad.

Soledad (coprotagonista). Se convierte en la pareja inseparable de Álvaro. Es una mujer dura e independiente, que perdió a su marido en un accidente y, el mismo día, abortó al hijo que esperaban. En su vida, los hombres solo han solucionado sus necesidades temporales y nunca ha querido pasar de eso. Con Álvaro encuentra el cariño del que siempre había huido y se siente, por un lado, satisfecha y, por otro, amenazada.

Jerónimo es el dueño de un bar cercano a la casa de Álvaro. Aunque siempre se están haciendo rabiar, existe una fuerte amistad entre Álvaro y él. Su vida se limita prácticamente a vivir en su negocio. Tiene un hijo y una hija a quienes entiende menos cada día. Su carácter de cantinero lleva implícito el de cotilla. Además de para su negocio, solo tiene ojos para su mujer, Loli, que se ocupa de la cocina del bar. Siempre está dispuesto a echar una mano a su amigo Álvaro.

Loli es la mujer de Jerónimo. Se encarga de la cocina del bar y es una persona discreta y sensata. También tiene mucho aprecio a Álvaro. Es la más prudente de todos los personajes de la historia.

Ana y Javier son los padres de Álvaro. Los dos son personas apasionadas que han sufrido una guerra civil. Javier perdió a sus padres y Ana a su madre. El afán de Ana por tener un hijo llevará a la pareja a pasar por momentos difíciles.

domingo, 13 de abril de 2025

VALOR

El valor es una de las cualidades humanas más difíciles de medir, ¿Quién decide lo que es ser más o menos valiente? Además, hay ocasiones que lo que se tacha de grandes heroicidades, fueron realizadas por alguien que no tenía otra salida y no le quedó más remedio que tirar hacia adelante, evidentemente fueron grandes hazañas, pero el que las realizó no le quedaba otra salida. La antigua práctica de entregar una "cartilla militar" tras el servicio militar obligatorio simbolizaba mucho más que un mero trámite administrativo. Aquella evaluación que incluía conceptos de personalidad como el valor, planteaba un dilema interesante: ¿Cómo se mide el valor en un entorno donde el conflicto no necesariamente se manifiesta? De ahí surgía la famosa calificación de "Se le supone", que refleja una idea generalizada sobre la cualidad humana de asumir virtudes sin comprobarlas.


Este enfoque nos invita a reflexionar sobre cómo, en nuestra vida cotidiana, solemos "suponer" aspectos fundamentales de las personas que nos rodean: el compromiso, la lealtad, la capacidad de superar adversidades, y, por supuesto, el valor. Sin embargo, el valor no puede ser reducido únicamente a la valentía frente a confrontaciones físicas o situaciones extremas. Es un concepto mucho más amplio, que permea todas las facetas de la vida y se demuestra en decisiones aparentemente simples pero significativas.

El valor se encuentra en aquellos momentos en los que decidimos tomar un camino que sabemos que será difícil; en las ocasiones en que somos honestos, a pesar de las consecuencias; en el esfuerzo de mantenernos firmes cuando los desafíos parecen insuperables. Es la fuerza interna que nos impulsa a perseguir ideales, defender lo que creemos y superar nuestros propios límites.


Además, el valor también puede manifestarse en formas silenciosas y menos visibles. Por ejemplo, el acto de pedir ayuda cuando la situación lo demanda, aunque pueda ser percibido como un signo de debilidad. O la elección de construir relaciones basadas en la empatía y el respeto, en lugar de caer en actitudes hostiles o competitivas.

Por lo tanto, el valor no es solo un atributo que se muestra en circunstancias extraordinarias o dramáticas. Es una cualidad que vive en cada pequeño acto cotidiano de resistencia, decisión y autenticidad. No basta con suponerlo; es algo que se demuestra con acciones y elecciones en cada paso que damos. Así, el valor trasciende los conceptos establecidos y se convierte en una fuerza integral en el desarrollo del carácter humano.





LIBRO DE LA SEMANA

Como ya comencé la semana pasada, os voy a ir hablando de mi nueva novela «El barrendero», hoy os adelanto una pequeña sinopsis:


El Barrendero es una interesante obra de ficción, en la que un barredero en su último día de trabajo encuentra una bolsa cuyo contenido cambiará su vida. El protagonista tendrá que luchar con su conciencia, con sus recuerdos y con los valores que han regido siempre su vida.

Álvaro, su protagonista, también tratará de encontrar el amor de la mujer que siempre le ha parecido inalcanzable. Sentirá que la jubilación no significa perder la ilusión de vivir y sentir el amor de una compañera al final del camino.

Toda la historia se basa en la amistad y en encontrar soluciones para las dificultades que la vida nos presenta día a día, sin perder el buen humor y sin hacer de cada piedra del camino una montaña insalvable. Toda la trama gira sobre tres enigmas, que sus protagonistas trataran de resolver, surgiendo las respuestas cuando y donde menos se lo esperan. En esta historia también se muestra como las vidas de sus protagonistas se cruzan y unas veces se encuentran y otras no, pero nadie es dueño de su propio destino. Unas veces se busca y se encuentra y otras se encuentra sin buscar.





domingo, 6 de abril de 2025

TRES PALABRAS

Hay tres palabras que deberíamos usar más a menudo y con más convicción; esas palabras son: Gracias, perdón, por favor. A veces nos damos cuenta de que deberíamos haberlas empleado más, y otras veces que hay personas a las que deberíamos habérselas dicho antes. La cuestión es que cada vez las empleamos menos, porque estamos mirando más hacia dentro que a nuestro alrededor y perdemos grandes oportunidades de ganar mucha felicidad en nuestro entorno.

Las palabras “gracias,” “perdón” y “por favor” son pequeñas joyas lingüísticas que llevan consigo un impacto emocional y social profundo. A pesar de ser simples, tienen el poder de transformar la calidad de nuestras relaciones, el ambiente a nuestro alrededor y, en última instancia, nuestra propia perspectiva de la vida. Desarrollemos el tema para explorar su importancia.



1. Gracias: La fuerza del agradecimiento

La gratitud es un acto de reconocimiento y aprecio hacia los demás o hacia las circunstancias que vivimos. Decir “gracias” no solo expresa cortesía, sino que también refuerza los lazos humanos. Cuando damos las gracias con sinceridad:
  • Hacemos sentir valorada a la otra persona.
  • Generamos un ciclo positivo de actos amables.
  • Cultivamos en nosotros mismos una actitud de humildad y satisfacción.


Además, numerosos estudios psicológicos han demostrado que la gratitud está directamente relacionada con una mayor felicidad y bienestar. Muchas veces se nos olvida agradecer a las personas que tenemos cerca, todo aquello que hacen por nosotros, unas veces por que estamos acostumbrados a que lo hagan y otras porque nos sentimos con derecho a recibir este trato. Pensamos que los padres tienen la obligación de cubrir todas nuestras necesidades, incluidos los caprichos y ni tan siquiera reciben un «GRACIAS». No solo los padres, hay personas que por cercanía o cariño hacen cosas por nosotros que no somos capaces de agradecer.

2. Perdón: El puente hacia la reconciliación

El “perdón” es una palabra que tiene el poder de liberar cargas emocionales y sanar heridas, tanto propias como ajenas. Pedir perdón es un acto de valentía porque implica reconocer nuestros errores y asumir la responsabilidad. A su vez, otorgar perdón libera al que lo concede de resentimientos que solo pesan con el tiempo.

En un mundo donde los malentendidos y conflictos son inevitables, el perdón se convierte en una herramienta clave para fomentar empatía y reconciliación, fortaleciendo nuestras conexiones humanas. No sirve de nada el orgullo, porque la humildad de pedir perdón libera nuestras conciencias y allana el camino para comprender y ser comprendido.

3. Por favor: La esencia de la cortesía

Decir “por favor” no solo es un gesto de buena educación, sino un reconocimiento del valor y la autonomía del otro. Esta palabra transforma una petición en una invitación amable, eliminando cualquier sensación de imposición. Promueve un trato respetuoso y colabora en la construcción de una sociedad más amable.

Solo hay que ver la diferencia en el trato cuando te diriges a alguien con la bandera del «POR FAVOR» por delante, es la mejor llave para abrir puertas y conciencias. si lo acompañamos de un «sería tan amable...» entonces se desarma a cualquier persona, poniéndola a nuestra disposición. Bueno, también habrá quién de todas formas nos ignore, pero seguro que esa persona no merece la pena conocer.

Si usáramos “gracias,” “perdón” y “por favor” con más frecuencia y de manera consciente, estaríamos promoviendo un entorno en el que la empatía, el respeto y la humanidad florezcan. Estas tres palabras son más que simples términos; son claves para crear relaciones más humanas y genuinas en un mundo que, a menudo, parece apresurado y desconectado.

¿Qué te inspira a ti estas palabras en tu vida cotidiana? Hazte esta pregunta y reflexiona, seguro que con el tiempo lo agradecerás.

LIBRO DE LA SEMANA

A partir de esta semana iré avanzando sobre el lanzamiento de mi nueva novela «EL BARRENDERO». Como casi todo lo que escribo, está orientado a alguien que se jubila. Esta vez es un  barrendero, el cual va a comenzar su jubilación poniendo su vida patas arriba y encontrando el amor, la amistad y un sin fin de aventuras.

Os dejo un enlace a la introducción de la novela en un pequeño vídeo de YouTube.







La perfección es aburrida: El derecho a escribir mal pero con sangre

Vivimos en la era de la síntesis perfecta. Hoy, cualquier persona puede sentarse frente a una pantalla, teclear tres instrucciones y obtener...

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